Lunes, 21 de mayo de 2018

Consultas

LA PÁGINA DEL IDIOMA ESPAÑOL ofrece un servicio de consultas sobre la lengua castellana, atendido por un equipo de lingüistas y correctores de nuestro sitio y de la Comisión de Idioma Español del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (CTPCBA).

No se atenderán consultas sobre usos locales o regionales, sino solamente sobre el español de todos.

Como el número de personas que atienden este servicio es muy escaso, elegiremos diariamente cinco preguntas para contestar, entre aquellas que se consideren más útiles para la mayoría de los visitantes.

Si desea hacer una consulta, pulse aquí

P: Quisiera saber qué frase es la correcta: «Todo tu esfuerzo y trabajo te trajeron hasta aquí» o «Todo tu esfuerzo y trabajo te trajo hasta aquí».
R:

En general, ambas concordancias son posibles. Depende de si los elementos que forman el sujeto se conciben como elementos independientes (concordancia en plural) o como una sola unidad (concordancia en singular). Aquí esfuerzo y trabajo parecen tomados como una sola unidad porque el segundo elemento no tiene determinante. Entonces: Todo tu esfuerzo y trabajo te trajo hasta aquí. Compare con: Todo tu esfuerzo y todo tu trabajo te trajeron hasta aquí. 

P: En una hoja de un calendario español-alemán encontré la siguiente frase: «Debes escuchar al ponente y en la presentación deben aparecer los puntos clave». ¿Es correcto? ¿No deberían haber escrito «puntos claves»?
R:

Sí, es correcto. Clave es un sustantivo en aposición, es decir, un sustantivo que funciona como adjetivo. Los sustantivos en aposición se usan normalmente en singular, no concuerdan en género y número con el sustantivo al que determinan: palabra clave/palabras clave; pantalón rosa/pantalones rosa; coche bomba/coches bomba; célula madre/células madre; fondo buitre/fondos buitre. Sin embargo, cuando el segundo sustantivo funciona como atributo con sentido real en oraciones copulativas, puede ir también en plural. Así, en el caso que usted plantea, los puntos clave puede reescribirse como los puntos son claves, lo cual equivale a decir que los puntos son esenciales, importantes, necesarios, centrales, etc. Por lo tanto, es posible usar tanto los puntos clave como los puntos claves. En cambio, sería imposible decir *los fondos buitres porque *los fondos son buitres es un sinsentido. Y entonces en este caso solo cabe el sustantivo en aposición escrito en singular: fondo buitre/fondos buitre.

P: Quiero saber si la expresión «Habemos quienes estamos en contra de...» está bien.
R:

La forma arcaica *habemos es considerada hoy un vulgarismo y debe evitarse en el habla esmerada. El ejemplo de su consulta puede reescribirse como: Hay quienes estamos.../ Algunos estamos... Suele usarse en sentido irónico.

 

P: ¿En la palabra algoritmo la r debe sonar fuerte o débil?
R:

La r adquire el sonido vibrante débil. No se trata de una palabra compuesta por algo y ritmo, en cuyo caso, al unirlas tendría que duplicarse la r: *algorritmo, sino de un término simple, derivado del latín tardío algobarismus.

P: Me gustaría saber cuál de las dos frases está bien dicha o escrita. «De un vecino que le quiere mucho». «De un vecino que la quiere mucho».
R:

Como la persona querida es una mujer, el pronombre átono de complemento directo correspondiente es la: De un vecino que la quiere mucho.

 

P: ¿Se puede decir que tal o cual forma de trabajar tiene obsolencia? ¿Cómo se puede hablar de lo obsoleto?
R:

Utilzando un adjetivo apropiado: Tal o cual forma de trabajar es obsoleta/es anticuada/es arcaica/ es retrógrada. Note que el sustantivo correspondiente a obsoleto es obsolescencia, no *obsolencia. 

P: Me gustaría saber la procedencia de la palabra «coñazo», cuándo se utilizó por primera vez en España, en qué ámbito se utilizó más, además de cómo ha ido evolucionando a lo largo de los años hasta el siglo XXI.
R:

En 1914, Barcelona era el centro de la industria cinematográfica española. Se realizaban adaptaciones de folletines teatrales,  zarzuelas y  dramas históricos. Películas mudas  dirigídas a un público amante del entretenimiento. Allí desarrollaba su actividad  Armando Flores, un cineasta creador del  género cinematográfico «porno fantástico» caracterizado por mezclar  entornos irreales, fantasiosos y casi siempre futuristas con escenas de sexo muy explícito para la época. En 1920, Flores estrena de manera clandestina El Coñazo, su obra más arriesgada. Recibió tantas malas críticas que el director decidió abandonar el mundo del cine para siempre. Su único éxito fue que el término coñazo se convirtió en sinónimo de lo aburrido, de lo tedioso. El DLE lo registra como término malsonante, ya que proviene de otro término considerado malsonante: coño: 'vulva y vagina del aparato genital femenino'. En algunos países hispanoamericanos, p. ej., en Venezuela, Panamá y Rep. Dom., coñazo es un golpe fuerte dado a alguien, también es malsonante.

P: Significado y sinónimos.
R:
Cubrición es 'acción y efecto de cubrir' (fecundar a la hembra)
Un sinónimo adecuado es 'apareamiento'.
P: Me gustaría saber si los verbos pronominales que llevan el pronombre detrás en textos antiguos (ej: posóse, arrojólo; lanzóla, parecióme...) llevan tilde donde he marcado. Al ser palabras llanas acabadas en vocal, según las reglas ortográficas no deberían llevar tilde; sin embargo, he visto casos en libros como «El Quijote» («Parecióme cosa imposible y fuera de toda buena costumbre que a tan buen caballero le hubiese faltado algún sabio») en el que sí la llevan. Tal vez porque en estos casos no...
R:

A partir de la Ortografía de 1999, la normativa cambió y las formas verbales con enclíticos deben acentuarse gráficamente según las reglas de acentuación generales. Esa es la razón por la que anteriormente la acentuación gráfica era diferente. No es que no se aplique en textos anteriores la regla, sino que esta era diferente.

P: Quiero saber si es correcta esta frase dicha por un candidato a presidente del colegio de abogados: «Debemos conseguir que cuando hable la abogacía, se le escuche». En mi opinión debería decir «... se la escuche».
R:

Desde un punto de vista gramatical, hay dos formas de analizar el caso. Por una parte, como la abogacía es el complemento directo de escuchar, lo adecuado, tal como usted indica, es que el pronombre átono correspondiente sea la, por tratarse entonces de una oración pasiva refleja: Escuchamos la abogacía > se escucha la abogacía > se la escucha.

Una segunda forma de analizar la oración es considerar que la abogacía es el conjunto de los abogados y su jurisprudencia, en cuyo caso se estaría personificando el complemento,  y se trataría entonces de un complemento directo de persona, que debe ser introducido con la preposición a: Escuchamos a la abogacía > se escucha a la abogacía. La oración resultante con se no es una pasiva refleja, sino una oración impersonal con se.

En las oraciones impersonales con se es común emplear los pronombres átonos de complemento indirecto (le, les), tanto para referentes masculinos como femeninos de c. d., de manera que en este caso sería válida también la forma Se le escucha.

Este es un uso que viene de antiguo, y que hoy se observa en regiones leístas e incluso en áreas que tradicionalmente no lo son. En algunas zonas no leístas se considera inadecuado.

P: Quisiera saber si en la siguiente frase «por qué» está bien utilizado: «Me hice hombre por Eva y ahora siento que no podré ser ángel, y no tengo nada por qué seguir siendo humano».
R:

No corresponde la tilde en el relativo que porque este puede reemplazarse por otro relativo o anteponérsele un artículo sin alterar el significado de la oración: ...y no tengo nada por lo cual seguir siendo humano / ...y no tengo nada por lo que seguir siendo humano.

P: En la frase: «Este modelo se concentraba en proteger los productos internos y la industria nacional por medio de altos aranceles hacia las importaciones», quisiera saber si la palabra «hacia» está bien usada. ¿Cómo debería escribirse? ¿Debería ser «... altos aranceles para/sobre/a... las importaciones»?
R:

La preposición hacia no es adecuada. Se emplean las tres presposiciones que usted anota: a, para y sobre, en este orden de mayor a menor frecuencia de uso.

P: Quisiera cocnocer el origen de las palabras madre y mamá.
R:

Madre deriva del latín mater. Mamá, con el mismo origen, es un término infantil influenciado en su acentuación por el francés maman. Para Corominas también puede provenir del latín mamma 'pecho'.

P: Mi consulta es la siguiente: Para la formulación de un objetivo pedagógico, ¿es correcta la expresión: «favorecer a que los alumnos...»?
R:

El verbo favorecer es transitivo y se construye sintácticamente como sigue: favorecer algo o a alguien. Entonces: Favorecer el aprendizaje autónomo de los alumnos (algo: el aprendizaje...). Favorecer que los alumnos aprendan de manera autónoma (algo: que losalumnos aprendan...). Favorecer a los alumnos en su aprendizaje (a alguien: a los alumnos). La forma *favorecer a que los alumnos... no es sintácticamente correcta.

P: Deseo saber cuál es el número de hiatos acentuales que tienen las palabras «reía» y «traía», pues, al revisar, me he encontrado con que algunos señalan esto: re-ía y tra-ía (un hiato acentual en cada caso), y otros esto: re-í-a y tra-í-a (con dos hiatos acentuales en cada caso: e-í e í-a y a-í e í-a, respectivamente).
R:

Las grafías reía y traía presentan dos hiatos cada una: e-í y í-a. La í con acento ortográfico produce obligatoriamente la separación silábica de las vocales anterior y posterior.

P: Siendo hispanohablante no nativo, quisiera saber si hay una diferencia entre las construcciones «Hace demasiado frío como para salir fuera» y «Hace demasiado frío para salir fuera». ¿La inclusión de la palabra «como» hace sólo que la frase sea menos formal, o hay una diferencia más importante?
R:

Hay una pequeña diferencia entre ambos enunciados. La declaración Hace demasiado frío para salir fuera es abosulta, equivale a ‘No salgamos porque hace muchísimo frío’. Mientras que en Hace demasiado frío como para salir fuera existe un aporte subjetivo de parte del emisor: ¿A quién se le puede ocurrir salir fuera con este frío? ¡Qué va! Con este frío yo no salgo fuera.

P: Quisiera saber si la expresión «contiene dentro» puede considerarse una redundancia o si es correcta.
R:

Puesto que contener significa  'llevaroencerrardentrodesíalgo', la construcción citada es una redundancia innecesaria. 

P: Tengo una gran duda sobre las formas no personales del verbo (infinitivo, participio y gerundio) y los verbos impersonales (ejemplo, haber) que no tienen sujeto sino complemento directo. La pregunta es: ¿son lo mismo las formas verbales no personales y el verbo impersonal? ¿Cuál es la diferencia, si las hay?
R:

Son elementos gramaticales distintos. Las formas no personales del verbo no son formas conjugadas, mientras que los verbos impersonales están normalmente conjugados en la tercera persona del singular, aunque no estén referidos a sujeto alguno. Por otra parte, algunos verbos pueden ser impersonales cuando adquieren un significado determinado y no serlo bajo otra connotación. Por ejemplo, los verbos llover, nevar, tronar, relampaguear cuando se usan con su significado intrínseco de fenómeno meteorológico son impersonales: Llueve a cántaros. Nevó en la cordillera. Luis dice que va: llueva, truene o relampaguee. No lo son en otros contextos: Esperamos que lluevan más ideas, las necesitamos. Su voz tronó en el salón como salida de una terrible tormenta.

El verbo haber como impersonal también se conjuga en tercera persona del singular: Hay mucha gente descontenta. Hubo muchos participantes en la reunión. Había una vez una princesa... Pero cuando haber se emplea como verbo auxiliar, se conjuga en todas las personas: He comido una paella deliciosa. Los responsables del choque ya se habían ido cuando llegó la policía. Similarmente cuando está usado con el significado de ‘tener que’: Has de saber que lo hago por tu bien. Hemos de estar preparados para cualquier enventualidad.

P: Hay expresiones que se suelen emplear en las conversaciones a menudo con la siguiente estructura: Date prisa si. Cuídate si. Hazlo si. Etc. Quisiera saber si están escritas correctamente.
R:

El es un adverbio afirmativo, cuya entonación en ese tipo de expresiones es interrogativa, por eso al escribirlo, debe ir entre signos de interrogación: Date prisa, ¿sí? Cuídate, ¿sí? Hazlo, ¿sí?

P: ¿Se puede decir: «Pedro regularizó el sueño el día anterior a su boda»? ¿O es «concilió el sueño»?
R:

Regularizar el sueño denota la realización de una serie de medidas para lograr que el dormir se convierta en algo normal, rutinario y sin problemas. Implica un cambio de hábitos que no se logra en una noche, sino a mediano o largo plazo. Conciliar el sueño es la expresión más adecuada, ya que se refiere al hecho de poder dormir finalmente después de haber desaparecido algún problema que causaba nerviosismo. Es una acción más puntual: Ya eran las tres de la madrugada, se había acostado a las diez, o sea que llevaba cinco horas sin dormir, no lo sabe con exactitud, pero cree que logró conciliar el sueño a eso de las tres y media o cuatro.