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En el Día Mundial de la Afasia

28/10/2012

Marina Fernández, La Opinión de MálagaEste 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus. Entre un 28% y un 40% de las personas que sufren infartos cerebrales desarrollan afasia, un trastorno que les provoca dificultades para el lenguaje y el entendimiento. Marcelo Berthier es investigador del Centro de Investigaciones Médico-Sanitarias (CIMES) de la Universidad de Málaga y ha encontrado un tratamiento revolucionario. Quiere ayudar a quienes padecen esta consecuencia de los derrames, porque no solo afecta al habla, sino también a la escritura y al cálculo.Cada vez son más frecuentes los casos de accidentes cerebrovasculares en personas jóvenes. ¿Qué está ocurriendo?En realidad no es tan frecuente en personas jóvenes. La verdad es que ha bajado la incidencia porque hay más prevención de los factores de riesgo, pero sigue siendo un problema. En Andalucía se dan unos 20.000 ictus al año, y de estos, aproximadamente 3.000 tienen afasia, un trastornos muy prevalente en la sociedad que también ocurre por tumores, alzheimer... Cada vez hay más conciencia, más información al respecto, ya que a nivel mundial es lógico pensar que las medidas preventivas tienen algún efecto. No obstante continúa siendo una de las principales causas de mortalidad. Los pacientes van más al hospital, antes se quedaban en casa. El aumento de la conciencia y de los tratamientos para revertir el ictus en la etapa aguda hace que la gente que está informada acuda al hospital más que antes. Un paciente que ha tenido un ictus, si le licuas el coágulo en las primeras tres horas, es buenísimo.¿Cuáles son las causas de un ictus? Aunque no lo relacionan directamente, muchos mencionan el estrés, el tabaco y el sobrepeso, entre otros.Por supuesto, fundamentalmente son la hipertensión arterial, el tabaco, la diabetes, la hiperlipemia (colesterol, triglicéridos), la obesidad, la vida sedentaria y los problemas cardíacos. Hay enfermedades genéticas que dan ictus cadasil, una arteriopatía genéticamente determinada.Una de las consecuencias de este tipo de accidentes cerebrovasculares es la afasia. ¿Qué probabilidad tiene, un paciente aquejado de un ictus, de desarrollar dificultades en el habla y en el entendimiento?Entre el 28% y el 40%. La manera es evitar el ictus con la trombolisis. Si lo tiene es en el hemisferio izquierdo, lo más probable es que tenga afasia, si es un sujeto diestro. Dentro de las áreas del lenguaje, el 80% de los ictus ocurren en regiones del habla del lenguaje, ya que la arteria que irriga o nutre de sangre las regiones del lenguaje tiene más posibilidad de obstruirse. Puedes tener una lesión pequeña que no te dé afasia o que se compense con el hemisferio. El 70% de los zurdos tiene este área en el hemisferio izquierdo, como los demás, y la otra parte lo tiene repartido: la mayoría lo tiene en ambos, hay personas que hablan con uno y comprenden con otro.Supongo que la afasia frustra a los pacientes.Es el trastorno más devastador que puede tener una persona. El lenguaje nos distingue de primates no humanos, es la principal función que tenemos. Es sorprendente que todavía se preste poca atención a la afasia a pesar de que tiene que ver con nuestra propia identidad.¿En qué medida puede la rehabilitación ayudar al paciente con afasia?Mucho, primero hay que informar al paciente y a la familia. Esto les es muy tranquilizador. Saber que se puede rehabilitar inclusive mucho tiempo después de haber ocurrido, lo que se conoce como la ventana terapéutica. Hasta hace poco se pensaba que si no era en el primer año no serviría, pero en el estudio que hemos hecho vemos recuperaciones en personas treinta meses después del episodio. Ahora habrá que ver cuanto tiempo después pueden llegar a rehabilitarse los pacientes. La Asociación de Afásicos de Málaga juega un papel muy importate en la difusión de este tipo de trastornos, aunque no hay que olvidar que es muy desagradable. Pierdes tu trabajo, tus amigos, eres dependiente de otras personas. Y no hay que olvidar que además muchos están hemipléjicos.Las primeras horas son vitales para un paciente con ictus. ¿En qué medida, al inicio, puede evitarse la afasia o reducirse sus daños?Si tiene una hemorragia, a veces hay que intervenirlo quirúrgicamente. Los tratamientos en la etapa aguda —los primeros tres meses— es algo aún controvertido, ya que se ha demostrado que puede mejorar inclusive en la etapa aguda el lenguaje de la comunicación. Pero esto se suma a la recuperación espontánea del paciente, no se sabe si es por logopedia o porque le corresponde mejorar. Es importante que pueda iniciar la recuperación cuanto antes, el primer mes o segundo mes.¿En qué medida puede haber una recuperación espontánea?Hay recuperación espontánea en un 20% o 30% de los pacientes en general. Pero cuando hablas con ellos, continúan teniendo problemas sutiles como que son más lentos para procesar el lenguaje o más problemas para procesar algunas palabras. Eso es un problema para ellos, porque se les da el alta. Se les envía a trabajar y no están en condiciones óptimas. Por eso hay que aprender a diferenciar del grado de afectación.Además de afectar al habla, ¿puede por ejemplo, incidir en la lectura o la escritura?Sí, la afasia es un acompañante constante. No sólo afecta al habla, sino también a la lectura, al cálculo, a la escritura e incluso, a veces, a la habilidad para manipular objetos. El problema también está en el planeamiento de la actividad, ya que puede haber problemas de memoria y de atención.¿Qué puede hacer el círculo más cercano de un paciente con afasia para ayudarle? ¿Se le dan pautas como, por ejemplo, simplificar el lenguaje?Lo primero es que comprendan lo que ocurre. Tienen que tener paciencia, recuperarse de un ictus no es recuperarse de una cirugía de vesícula. Les damos pautas para aprender a comunicarse con un afásico: deben hablar un poco más despacio, no gritar, tampoco es bueno que hablen tres personas de manera simultánea. Hay que darle su tiempo para que pueda responder, necesita un tiempo diferente, hay que estar muy pendiente de su estado anímico y de sus aspectos sociales. El principal problema del que se quejan los pacientes es el aislamiento. Tienen poco contacto social por semana. La afasia no es sólo el problema del lenguaje, sino todo lo que entraña.Ha hecho un estudio que constata una mejoría.El resultado es la calidad de vida. Muestran que esta terapia mejora un aspecto de la calidad de vida que es la comunicación. Es una escala que mide varios aspectos, el único que mejora es la comunicación, aunque otros no tanto. Nosotros hemos trabajado estos aspectos –el lenguaje y la comunicación– y el grado de satisfacción del paciente y la familia nos estimula a continuar. Los que han sido respondedores han quedado muy conformes.