Domingo, 19 de noviembre de 2017

El portugués se impone en Timor
Oriental

05/12/2012
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EFEEl idioma portugués recupera poco a poco su esplendor en Timor Oriental gracias a un plan de implementación en la educación primaria y secundaria, y que a partir de 2013 alcanzará también la formación universitaria en esta excolonia lusa en Asia.Mari Alkatiri, quien fuera el primer líder del Ejecutivo de la reciente historia de Timor Oriental, declaró a Efe que la implementación del portugués en la educación se debe a que el "tetun -la otra lengua oficial del país- todavía no está suficientemente desarrollada", desde un punto de vista académico y científico.Alkatiri, primer ministro timorense entre 2002 y 2006, explica que otra de las razones por las que el Gobierno ha decidido que el idioma vehicular de la educación sea la lengua portuguesa es que aporta "una identidad que diferencia a Timor Oriental dentro de la región Asia-Pacífico".Timor Oriental, el país asiático más joven y que cuenta con poco más de un millón de habitantes, recogió en su Constitución, aprobada en 2002, que tanto el portugués como el tetun -idioma austranésico autóctono de la isla de Timor- sean las dos lenguas oficiales del país, mientras relegó al indonesio a idioma de trabajo.Tras más de cuatro siglos de colonización lusa, el Ejército indonesio aprovechó la proclamación de la independencia de Timor Oriental con respecto a Portugal en 1975 y ocupó la pequeña nación durante los siguientes 24 años.Durante el periodo de ocupación indonesia, el idioma portugués fue prohibido y perseguido al constituirse como la lengua de la resistencia timorense, confinada en las montañas de la volcánica isla.Una vez recuperada la soberanía, en mayo del 2002, el portugués volvió a las calles e instituciones políticas como el Parlamento o las cortes de Justicia, mientras aún se afianza en el sistema educativo.En las calles de Timor los saludos ("bom dia", "boa tarde") o los agradecimientos ("obrigado") en portugués son parte de la vida cotidiana, pero son el idioma indonesio y el tetun los que predominan en la vida laboral y son más habituales en los principales medios de comunicación.Alkatiri reivindica la necesidad de hacer hincapié en la lengua lusa, y no en el indonesio o el inglés, para evitar que Timor se convierta en un país "satélite" de Indonesia o Australia, las dos potencias más cercanas geográficamente.Lejos de ese sentimiento identitario, Luis Nivio, un profesor timorés de 26 años, reconoce a Efe que la aplicación de la nueva lengua es más difícil sobre el terreno: los niños cuando llegan a la escuela a menudo no entienden portugués y, por lo tanto, aprender algunas asignaturas les resulta más complicado."Lo que es peor es que muchos profesores tampoco hablan portugués, o apenas lo conocen, por lo que optan o bien por enseñar en tetun o bien por mezclar los dos idiomas durante sus clases", confiesa el docente.Nivio, quien imparte clases de Física en la escuela pública Externato de São José de Dili y aprendió portugués en Aveiro gracias a un acuerdo en materia de educación con el Gobierno de Portugal, admite que la falta de desarrollo gramatical del tetun complica mucho la formación académica en esta lengua.Timor Oriental y los dos principales países lusohablantes, Brasil y Portugal, han acordado la expansión del portugués en el país asiático mediante la colaboración de sus universidades para formar a profesores y crear el material escolar.Según los datos del Gobierno de Timor Oriental, en 2010 alrededor del 90 por ciento de los ciudadanos del país utilizaba el tetun en su vida diaria, un 35 por ciento domina el indonesio, mientras que el 23% habla, lee y escribe en portugués, no obstante, este último es el idioma que registra mayor crecimiento.El futuro de la lengua de Camões en Timor Oriental es todavía más alentador; José Ramos-Horta, expresidente del país y premio Nobel de la Paz, lo dejó claro en un reciente artículo en el diario indonesio "The Jakarta Post"."En 10 años, al menos la mitad de los timoreses hablarán portugués, nuestra propia versión, tan viva y musical como la de Río (de Janeiro) o Luanda", expuso el político.