Miércoles, 22 de noviembre de 2017

La lengua aymara

30/10/2011
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Elver Choquernallco Álvarez, Los AntesLa lengua aymara es el instrumento de comunicación del pueblo ancestral asentado en los países de Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Los aymaras peruanos, bolivianos, chilenos, y argentinos comparten la cultura, la lengua y demás formas de pensar, actuar y sentir. Cabe destacar que existe 1.509.863 de hablantes de esta lengua; con mayor frecuencia, son aymara-hablantes en los dos primeros países mencionados. En el departamento de Puno tenemos un total de 322.972 aymara-hablantes.Pese a que «nación» es un término occidental, es posible hablar de la nación aymara, porque tiene su propia historia, territorio, lengua, economía y mercado. Por lo tanto, el pueblo aymara se ha auto sostenido por miles de años.Sobre la historia del pueblo aymara, en la actualidad, no contamos con fuentes escritas que nos revelen aspectos de la lengua y cultura. Sin embargo, podemos recurrir a las fuentes de la historia y la lingüística. Para poder descifrar toponimias, podemos constatar espacios territoriales desde Ecuador hasta Argentina. Lo cual nos indica claramente que en algún tiempo pasado se habló la lengua aymara.Existen pocos estudios de aymara. En este aspecto, desde la llegada de los españoles se ha relegado el mismo a un lado; no obstante, nosotros agruparemos la historia de esta lengua en tres etapas: época colonial, época poscolonial y estudios contemporáneos.La lengua aymara, tanto en el Perú como en Bolivia, tienen hablantes activos; en el Perú los aymara-hablantes se encuentran ubicados a las riberas del Lago Titicaca, cabe indicar que por migración interdepartamental, por lo que se habla (en otras provincias) que no son pueblos aymaras. Al mismo tiempo, este idioma se habla en otros departamentos del país. La continuidad y vigencia de las lengua andinas dependerán de la política cultural y lingüística del Estado peruano. Los aymara-hablantes son cada vez menos. Esto sucede a raíz de varios factores. En primer lugar, la escuela es el centro de la castellanización; si no se toman acciones esto proseguirá su disminución. En segundo lugar, los medios de comunicación y su influencia decisiva en estos tiempos. Por tanto, para que la lengua se mantenga vigente por mucho tiempo es crucial la escritura. Sin la escritura las lenguas andinas están propensas a desaparecer.En el convenio 165 sobre los pueblos indígenas y tribales, en países independientes, en el artículo 3, dice que los pueblos indígenas y tribales deberán gozar plenamente de los derechos humanos y libertades fundamentales.En principio, no existen lenguas superiores ni inferiores pero sí existen algunas lenguas que han avanzado en la escritura; por lo tanto, los aymaras tienen derecho a escribir y producir la intelectualidad de su rica sabiduría de sus experiencias. Para lo cual es posible proponer se funden instituciones de epistemología aymara. Asimismo, que se enseñe en las universidades para mantener vigente y activa la lengua andina, de tal manera que se estandarice de una vez la lengua. Aquí tienen que participar intelectuales aymaras y nativo hablantes. Así, dar a conocer al mundo la sabiduría andina a través de nuestra lengua.La lealtad hacia la lengua aymara es negativa en muchos casos. Ahora, si preguntamos a un joven ¿Ud. habla la lengua aymara? Inmediatamente responde: «no hablo o sólo entiendo». Muchas veces la gente que habla la lengua nativa tiene aversión hacia su lengua.Finalmente, la variación dialectal de la lengua aymara en Puno es aymara sureño y norteño. En este caso, existen diferencias en léxico, así como a la quinua se le denomina «jiwra» en el sur, en el norte se le dice «jupha». De la misma forma, el verbo correr en el sur es T´iktaña y en el norte «jaltanma».