Jueves, 23 de noviembre de 2017

La RAE quiere controlar el uso de sus
contenidos

06/10/2011
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Por Guido Carelli Lynch, ClarínLa Real Academia Española (RAE) lanzó semanas atrás una ofensiva contra varios sitios en Internet que reproducen sus contenidos. La institución fundada en 1713 advirtió a los responsables de sitios lingüísticos que no reproduzcan el contenido de su popular Diccionario de la Real Acamedia (DRAE) y los adelantos de próximas ediciones y publicaciones, que produce junto a otras 21 Academias de la Lengua Española, entre ellas la Academia Argentina de Letras.El periodista uruguayo Ricardo Soca recibió una intimación en su sitio www.elcastellano.org , que él mismo modera desde 1996. El departamento jurídico del Grupo Planeta, que edita buena parte de las publicaciones impresas de la RAE, entre ellos su Diccionario y Gramática , le solicitó —«en nombre de la RAE»— que retirara inmediatamente del sitio los avances de la vigésima tercera edición del diccionario académico, que verá la luz en 2014. Soca supo, en una conversación telefónica con Alex Calvo, responsable jurídico de Planeta, que el suyo no fue el único sitio «advertido». «¿Ustedes tienen un poder de la Real Academia para actuar en su nombre?», preguntó Soca. «Así es», le devolvieron.Clarín intentó comunicarse con Calvo para saber qué webs fueron intimadas, pero nunca recibió respuesta.Actualmente el Diccionario de la Real Academia (DRAE) recibe más de 1 millón de consultas diarias, pero no permite que ese servicio y otros disponibles en su web www.rae.es, como el Diccionario Panhispánico de dudas, puedan linkearse en otros sitios. «Eso choca con el derecho de los usuarios a tener acceso a lo que han pagado como ciudadanos», denuncia la traductora y filóloga Silvia Senz Bueno —coordinadora del blog colaborativo http://addendaetcorrigenda.blogia.com—. Cuestiona que una entidad pública y sin fines de lucro como la RAE no difunda esos esos contenidos. La institución se financia, sin embargo, en partes iguales, con fondos públicos y donaciones de las principales multinacionales españolas, igual que buena parte de Academias Nacionales.Hasta ayer ninguno de los 46 miembros de la RAE se había expedido públicamente. Por la mañana, el director de comunicaciones de la RAE señaló que la institución no se pronunciaría. Sin embargo, en el transcurso de la tarde —y ante la insistencia periodística— la junta de gobierno de la institución se reunió y difundió un comunicado en el que afirma que analizará las peticiones de los sitios interesados en replicar sus publicaciones. El control —aseguran— pretende evitar que otros sitios web lucren con los contenidos de la RAE. Para Soca, «una institución académica que quiere mantener el control del conocimiento que genera, es inmoral», señaló desde Montevideo indignado y por teléfono.La muestras de solidaridad con elcastellano.org , que tiene 213 mil suscriptores, no tardaron en propagarse, igual que las protestas en la Web y en las redes sociales. Allí comenzó, entre otras, la campaña con el lema «RAE, dominio público ya». El usuario de twitter @DefinicionesRAE , que publica diaramente definiciones del DRAE, también sintió el rigor de la academia española: debió cambiar su nombre por @Definiciones , cuando la RAE presentó su propia cuenta oficial en Twitter @RaeInforma. Ahora, podría correr la misma suerte que el sitio de Soca.La RAE, en tanto, se prepara en estos meses su nuevo sitio web, que financiará Telefónica. «Por eso esta ofensiva: quieren centralizar todas las consultas lingüísticas y eliminar cualquier desvío potencial de visitas», dispara otra vez Senz. 450 millones de hispanohablantes deberían estar pendientes.