Martes, 21 de noviembre de 2017

En México no pinta la nueva
ortografía

22/09/2011
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El UniversalLos ajustes que aprobó la Asociación de Academias de la Lengua Española no han aplicado en centros de estudios ni editoriales de este país, donde está el mayor número de hispanohablantes [...]Esta noticia resulta especialmente curiosa, teniendo en cuenta que 1) ciertos cambios en la nueva ortografía fueron condicionados precisamente por la AML (supresión de tilde en "guión", etc.), 2) que el nuevo director de la Academia Mexicana de la Lengua, Jaime Labastida, es el propietario del gran grupo editorial mexicano Siglo XXI, que bien podría estar dando ejemplo pregonando que sus editoriales sí aplican esa ortografía, pero se guarda de manifestarse al respecto. Labastida es partidario de fomentar políticas lingüísticas y culturales (interiores y exteriores) propias en México, para empezar oficializando el castellano (no tiene este rango en México), creando un Instituto Cervantes propio, dependiente de la AML, y reactivando la AML:http:// www.eluniversal. com. mx/cultura/ 65643. html[...] Jaime Labastida dice que en España la lengua está considerada un asunto de Estado y ven la lengua como un activo económico, pero México, de entrada, no tiene lengua oficial. «Si el español fuera visto como un asunto de estado la academia recibiría los recursos que le corresponden como están previstos en un convenio multilateral que fue firmado por todos los gobiernos durante el tercer Congreso de las academias, en Bogotá, en 1960». Su editorial da cierto ejemplo: Siglo XXI, está comprando sellos editoriales en España. [...] Muchos son los proyectos de Jaime Labastida al frente de la Academia, como la creación del Instituto Alfonso Reyes del cual ya ha hablado con la presidenta del Conaculta, Consuelo Sáizar. Ella está de acuerdo en que es la Academia la más adecuada para definir objetivos y estructura. «La Academia quiere contribuir, ni lo puede llevar por sí sola ni puede apropiarse de eso, no le corresponde», dice Labastida.Reconoce que el Instituto Cervantes enseña el español peninsular, con el acento español y la forma de construcción peninsular y que en México «deberíamos enseñar el español culto de México», por lo cual ha propuesto la creación de ese instituto a semejanza del Cervantes de España, del Camus de Portugal, de la Alianza Francesa de Francia, el Goethe de Alemania o el Dante Alighieri de Italia.