Sábado, 18 de noviembre de 2017

El escritor Carlos Liscano contesta a
Leonardo Haberkorn

05/06/2011
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El director de la Biblioteca Nacional uruguaya, el escritor y ex preso político Carlos Liscano, comentó hoy, en una carta abierta a Leonardo Haberkorn, el autor del libro Milicos y tupas>, las inexactitudes de esa obra, en las que un ex torturador, hoy coronel retirado, es presentado como un militar celoso del cumplimiento de su deber, que «apremió» pero «no torturó» y algún doble asesino es presentado como «matador por accidente» en declaraciones a Haberkorn.El militar citado como testigo Haberkorn es Luis Agosto, hoy coronel retirado con pretensiones de ideólogo, vinculado a grupos internacionales de ultraderecha con sede en España, quien admite en el libro que torturaba a los presos políticos, pero rechaza la palabra torturas, solo admite haber «apremiado» a los prisioneros en los interrogatorios de los años setenta.

Leonardo, leí tu libro. Felicitaciones. Está muy bien escrito. Tendría muchos comentarios para hacerte, pero no los escribo porque no quiero que mis palabras se reproduzcan sin mi control y consentimiento. Solo algunas cosas. El atentado contra el club de golf no lo hizo el MLN. Averigualo y verás que no fue así. Me molesta que en tu libro aparezcan nombres y seudónimos y el asesino de Fructuoso y asesino del amante de su mujer (Velasco) aparezca como "V.". ¿A qué tanto pudor para un doble asesino? Velasco mató a Fructuoso cuando huía esposado en la espalda. Hasta un niño de cinco años captura a un hombre esposado en la espalda. Velasco le disparó a Fructuoso con una Thompson 45. No le dio en la pierna, como dice el mentiroso de Agosto. A nosotros nos hicieron levantar a las seis de la mañana en La Paloma para decirnos que lo habían matado de un tiro en el omóplato. Es decir, el gordo Velasco tiró a matar contra un hombre que ni siquiera podía correr porque estaba esposado en la espalda. Fructuoso quería que lo mataran. Velasco, su compañero de escuela, le hizo el favor. A los pocos días el gordo Velasco asesinó del modo más abyecto al amante de su mujer. Preguntale a Miraldi cómo fue. ¿Cuánto tiempo estuvo Velasco preso cuando contaba con la bendición del general Cristi por ese crimen "honorable"? Koncke, esté donde esté, Miraldi, Engler, Nieto, yo, estamos donde estamos, ¿dónde está Velasco, el doble asesino, asesino de un hombre indefenso y asesino del amante de su mujer, muchacho a quien hizo arrodillar para pegarle un tiro en la cabeza? ¿Por qué escribiste "V." y no Velasco, si pusiste los nombres de tantos otros?Estas cosas no tienen que ver contigo sino con la verdad, pero no dar un nombre, cuando das tantos, es faltar a la verdad. Agosto es un chanta y mentiroso, como lo era hace cuarenta años, cuando se las daba de político. Un fabulador que intenta acomodar el cuerpo para tener paz en su conciencia a los 70 años. Nunca tuvo una idea política en la cabeza, nada. Scala y Rubio siempre fueron torturadores y cobardes. Usaron a imbéciles como Agosto para quedar bien con sus jefes. Recuerdo a Rubio, que tenía ataques de nervios y tomaba pastillas porque la tortura lo desequilibraba. Mandaba torturar y después le daban ataques, pobre hombre. Recuerdo a Scala. que ni siquiera se animaba a hablar delante de presos encapuchados para que no lo reconocieran. Donde estén, si están, segujirán siendo cobardes porque ni siquiera eran capaces de hacerse cargo de su responsabilidad en la tortura. Los tuparamaros, por lo menos algunos, ponemos la cara y decimos lo que hicimos. ¿Dónde están Rubio y Scala? Agosto ¿no sabe dónde están los desaparecidos del Pajarito Silveira y de Gavazzo, sus compañeros de armas? ¿Sabés algo de Velasco?Alguna vez estuve internado en el Hospital Militar. Agosto se enteró de que yo estaba allí y aprovechó la oportunidad para insultarme. Yo estaba enfermo, pero el glorioso Agosto encontró la ocasión para ir a mi cama y decirme que yo era un afortunado porque en Chile los mataban a todos, como debían haber hecho conmigo, y me habían perdonado. Agosto fue torturador. Era y sigue siendo chanta, mentiroso, fabulador, mediocre, que quiso dedicarse a la política y nunca le dio la cabeza.Esto no es responsabilidad tuya. Tu libro es muy bueno. Felicitaciones otra vez. Al margen de la basura que tu libro recoge (siempre que hay represión feroz el ser humano muestra su peor aspecto), la historia tiene hechos heroicos de individuos anónimos. Siempre me inclinaré, a favor del ser humano, por estos últimos. Agosto, como es claro, en mi opinión no integra este grupo. Tampoco Scala y Rubio, los tres torturadores y cobardes. (Agosto no iba a la casa de Pedro por la abuela de Pedro sino por la plata y el whisky que el padre de Pedro le daba a Agosto).Una última cosa: no es Mauriño sino Mouriño, que fue torturador en La Paloma y jefe de celdario en el Penal de Libertad. Se lo llevó un cáncer hace años.Koncke habla de sus hijas. Yo conocí a Olga , madre de Carla, que es hija de Koncke. En El furgón, Olga es "la loca de los perros", a quien torturaba Agosto, con ganas, todas las noches, cosa que ambos, Agosto y Koncke, omiten recordar en sus testimonios.Agosto no torturó al Beto Cía porque cuando llegó a La Paloma el Beto estaba como muerto. No fue humanismo de Agosto, y mucho menos del cobarde Scala, que no lo torturaran. Es imposible torturar a un muerto. A Scala le daba miedo hasta su sombra. Mucho más miedo le causaba el coraje del casi muerto Beto Cía, que ya está muerto. Lo único que podría salvar a Agosto es reconocer que hizo lo que hizo porque era un imbécil. Aunque no sé de qué podría salvarlo.Si te interesa seguirmos conversando.AbrazoCarlos