Viernes, 24 de noviembre de 2017

La ortografía la Academia y el
matrimonio homosexual

29/01/2011
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EFEEl lingüista y académico Salvador Gutiérrez (Taballes, Asturias, 1948), coordinador de la nueva edición de la Ortografía de la Real Academia Española, manifestó el viernes en León que esta publicación «ha sido un éxito de ventas indiscutible».Solo en España se han vendido más de 60.000 ejemplares de esta obra, de 800 páginas, desde que salió el pasado 17 de diciembre a la venta, según ha explicado Gutiérrez hoy en un café de redacción organizado por EFE en el Parador Nacional de San Marcos en León.Ha reconocido que siempre que hay un cambio hay una reacción, y más en una materia como la ortografía, de la que todo el mundo opina, pero ha insistido en que, desde el punto científico, también ha sido un éxito, algo esperable por otra parte.Esta obra «ha sido un hito histórico dentro de la RAE» y significa una renovación dentro de la teoría ortográfica «muy importante».Y es que, hasta ahora, se hacían publicaciones sobre ortografía que eran meras cartillas que resumían las normas ortográficas, pero en esta ocasión se ha publicado una obra de ochocientas páginas que constituye un tratado científico de la ortografía, «razonado y explicado».Además, supuso la unificación de todos los códigos lingüísticos de los hispanohablantes.En esta nueva publicación, se eliminaron tildes diacríticas, en palabras como «solo», o en los demostrativos, lo que no quiere decir que todas las tildes vayan a desaparecer en un futuro, «es más, no deberían», ha insistido.Oraciones como «voy a tomar un café solo», en las que el receptor del mensaje puede llegar a dudar sobre si la bebida se va a consumir sin compañía o sin leche, son algunas ambigüedades asumibles que conlleva la supresión de la tilde diacrítica.Asimismo, trató de evitar incongruencias como la existencia de la «ch» y la «ll» como una sola letra, algo que ya se había intentado en vano en una publicación sobre ortografía de 1999.Desveló que en esta nueva publicación se pretendía ir más allá e introducir dos capítulos sobre «ortotipografía», es decir, la tipografía de letra que se usa en los textos, negrita, cursiva, entre otros, algo que se decidió finalmente no incluir y eso que «estaban prácticamente hechos».Finalmente, tras un debate, se decidió posponerlos para una próxima publicación de ortografía.Por otro lado, y en estos tiempos de crisis, Salvador Gutiérrez también se ha referido al español, un idioma que hablan 450 millones de personas y que se debería aprovechar como un valor económico.En la RAE se van retirando palabras que están en desuso, pero también introducen otras nuevas y se corrigen cuando es necesario, siempre bajo los dictados del «emperador» ante el que se someten los académicos, es decir, el uso del lenguaje.Ese sometimiento al uso del lenguaje de sus hablantes puede llevar a que algunas palabras pierdan su significado original o adopten uno erróneo a causa de fenómenos como el uso de eufemismos para evitar pronunciar una palabra a la que asocia un sentido peyorativo (afroamericano o 'de color' en lugar de negro, por ejemplo).Una palabra que está suscitando debate entre los académicos es matrimonio, en el sentido de si se deben incluir los formados por parejas de homosexuales. Gutiérrez ha expresado su preferencia por incluir todas las acepciones, incluyendo las parejas homosexuales.Se trata de un asunto que está a punto de debatirse en el pleno de la RAE, pero donde no hay una postura unánime.Gutiérrez ha reconocido que es un tema complicado, ya que hay países hispanohablantes donde no está legalizado el matrimonio homosexual, pero en los que sí se usa el término para hablar de este tipo de parejas.