Lunes, 20 de noviembre de 2017

El nuevo mapa del español global

20/12/2009
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Diario de SevillaLa Nueva gramática de la lengua española, fruto de más de diez años de trabajo, contiene su «más completa descripción nunca antes hecha» · Es la primera renovación oficial después de casi 80 años.Define las palabras y su estructura, explica la forma en que se enlazan para formar textos, analiza los significados de estas combinaciones y las características de su pronunciación. La gramática, en definitiva, nos «hace ver el maravilloso artificio de la lengua», como señala la primera que publicó la Real Academia Española (RAE), en 1771. Muchas modificaciones se añadieron a esa fundacional obra normativa (aconseja unos usos, desaconseja otros), pero de las últimas, fechadas en 1931, hacía ya demasiado tiempo.Han pasado casi 80 años, y el español es una lengua en vertiginosa expansión, con casi quinientos millones de hablantes en todo el mundo, en una época muy consciente del enorme poder en potencia que tales cifras implican. Presentada este mes en dos tomos (Morfología y Sintaxis; en el primer trimestre de 2010 saldrá el de Fonética y Fonología junto con un DVD), la Nueva gramática de la lengua española es, aseguran desde la RAE, es «una hazaña sin parangón», una obra «polifónica» que contiene «la más completa descripción nunca antes hecha» del español, una descripción que atiende tanto a lo que comparten todos los hispanohablantes como a lo que los diferencia en cada zona del mundo. En la Nueva gramática han participado 123 especialistas, además de las personas designadas por las diferentes Academias de la Lengua Española que existen, veintidós en total. Un trabajo de once años para redactar 3.900 páginas, con más de cincuenta introducciones, alrededor de 20.000 ejemplos construidos ex profeso por los gramáticos que participaron en la redacción y casi 23.000 extraídos de 3.800 obras literarias y más de trescientos periódicos y revistas de todos los países de habla hispana.Si hay algo que caracteriza estas nuevas reglas del español, es su carácter panhispánico. Un hito que admite incluso lecturas políticas, pues el español de América, un ámbito sin el que la riqueza léxica, morfológica y sintáctica del español quedaría falseada, es por primera vez tratado en pie de igualdad, ya sin esa sombra de paternalismo o directamente de dominio de épocas pretéritas. Lo confirma Ignacio Bosque, uno de los expertos de la RAE más implicados en este proyecto. «El criterio ha sido es distinto al utilizado en las anteriores gramáticas académicas, centradas en el español de España. Ahora analizamos primero lo que es común y después, dentro de cada construcción, lo que diferencia a un país de otro. Hay numerosas novedades, sobre todo en lo relativo a la presencia del español de América», dijo el académico en la presentación de la obra, que está ya en las librerías publicada por la editorial Espasa.«Complemento imprescindible» del diccionario, según el director de la RAE, Víctor García de la Concha, este «retrato actual de nuestro idioma común» ofrece un recorrido exhaustivo y lleno de curiosidades por la variedad del español en los diferentes países. Cada capítulo de la Nueva gramática de la lengua española se ocupa de expresiones y usos propios de cada uno de los ámbitos geográficas y sociales. Así, por ejemplo, en Argentina no se tienen pesadillas, sino que se sueña fiero; en Bolivia soplan vientos del nortazo y del surazo; en muchos países de América se canta bonito, se habla cortito y se come macanudo; los mexicanos y centroamericanos se pasan horas de platicaderas y temen las llovederas. El apartado de los adverbios adjetivales, señalan los expertos, es uno de los que tradicionalmente han tenido «más vitalidad» en América que en España. Expresiones como bañarse sabroso, hablar claro y raspado (con franqueza), que se emplea en el área caribeña, o claro y pelado, como se dice en varios países centroamericanos; picar alto o tirar alto, que equivale a tener grandes ambiciones, e hilar delgado, que es como se dice en Colombia hilar fino, son algunos de los ejemplos que aportan los especialistas.Diminutivos, aumentativos y plurales extraños en España pero comunes en América, caso de ahoritica, tiernitico, ladronzazo, papases o mamases, incluso femeninos como ídola o consulesa y adjetivos como reloco son invitaciones a asumir la ductilidad del español a ambos lados del Atlántico, a aprovecharla para enriquecer y renovar el habla.Ahora podremos decir también que ese temible malvado del cine mata sin escrúpulos, pero también sin ascos; que quien camina con los pies desnudos va a pie pelado o a pata pelada, expresiones registradas en Chile, Centroamérica y algunas zonas del Caribe. Uno puede llegar al momento o precipitadamente en España, y hacer lo mismo pero decir que sale poco menos que a la disparada si está en el área del Río de la Plata; o puede que uno espere en El Salvador al cohete, que es lo mismo que esperar en vano; o, si uno es poco propenso a pagar, podrá decir que le encanta ir de fai, de grolis o de cachete. Se diga esto último como se diga, será difícil en cualquier caso conseguir de gorra la Nueva gramática, que cuesta 120 euros. Salvo que llegue en forma de regalo en estas fechas tan propicias.