Domingo, 19 de noviembre de 2017

El ‘argentinogranadino’ Andrés Neuman, un precoz talento literario

28/03/2009
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Por Jorge Paradinas, La Opinión de GranadaLa palabra es uno de los bienes más preciados que puede poseer el ser humano. Es el principal hilo conductor que nos relaciona con nuestro entorno. Algunos, unos pocos, cuentan además con el don de saber convertir dicha palabra en arte. Quizás Andrés Neuman, un ´granadinoargentino´ nacido en 1977 no sea consciente de ello, o tal vez sí, pero lo cierto es que este treintañero licenciado en Filología Hispánica sabe manejar la palabra, amoldarla, darle énfasis o desdramatizarla como pocos. Es lo que se suele llamar talento, una gracia que, acompañada de trabajo y de unas cuantas dosis de pasión, le ha servido para ganar uno de los premios de novela más cotizados de España, el Alfaguara. No cabe duda de que este galardón supondrá para el joven Andrés un espaldarazo en forma de sinfín de artículos, entrevistas, homenajes o tertulias, pero lo cierto es que a la carrera literaria de este joven escritor le hacían falta pocos empujones. Con apenas 32 años ya había adelantado a muchos otros literatos de mucha más extensa trayectoria. Algo, por cierto, que a veces puede escocer.Andrés nació en Buenos Aires, en tiempos difíciles para la capital argentina. Era época de dictaduras militares y la represión de las armas se convertía en triste protagonista diario. Afortunadamente para el poeta, él era tan sólo un niño que escapaba de cuestiones ideológicas o políticas. Su mundo era la música y la creación artística, algo lógico en una familia de músicos.De su Argentina natal guarda recuerdos de infancia y de raíces familiares. Todo ello reflejado en su libro ´Una vez Argentina´. También conserva un acento porteño que, aunque parece olvidado cuando se halla en España, sale a flote como un recuerdo latente nada más cruzar el Atlántico.Él se considera tan argentino como granadino -tiene la doble nacionalidad-, y tiene derecho a tal reivindicación si se tiene en cuenta que llegó a la ciudad de la Alhambra en 1991, con apenas 14 años. No se trató de una huida por motivos políticos, como aconteció con otros compatriotas. Más bien se trató de una cuestión profesional. A sus padres, la violinista Delia Galán y el oboísta Víctor Neuman, les surgió la oportunidad de trabajar en Granada en unas condiciones más ventajosas que en Argentina y no se lo pensaron. Como se dice vulgarmente, ´hicieron el petate´ junto a sus dos hijos.Casi todos los cambios radicales son duros de digerir, pero la familia, con el paso de los años y el éxito profesional como terapia, se fue asentando en Granada. La madre de Andrés, recientemente fallecida, formó parte de la Orquesta Ciudad de Granada (OCG) y su padre es actualmente coordinador de conciertos didácticos. El poeta nunca dio la espalda a la tradición musical de la familia -toca la guitarra- pero la escritura ganó el pulso en su orden de preferencias. Se puede decir que lo suyo con las letras fue un ´flechazo´ que se convirtió en noviazgo en su etapa universitaria en la Universidad de Granada (UGR). Andrés estudió, no podía ser de otra forma, en la Facultad de Filosofía y Letras. Fueron años de activa participación en la vida universitaria e incluso dirigió la revista ´Letra Clara´, que aún sigue vigente en la UGR como publicación de prestigio. Neuman se licenció en Filología Hispánica y, tras doctorarse, llegó a impartir clases de literatura hispanoamericana.Fue precisamente en la década de los noventa cuando comenzó su labor creativa. Su carrera literaria da cierto vértigo por su fertilidad, rapidez y éxito, tres factores difíciles de conjugar. Desde que en 1994 se diese a conocer en el certamen nacional de relatos Los Nuevos de Alfaguara, ha cosechado una importante cantidad de reconocimientos y premios literarios de poesía y narrativa. Entre ellos figuran el Premio Hiperión de poesía, por su libro ´El tobogán´; el Premio Primavera de novela, del que fue declarado finalista en 2002 con ´La vida en las ventanas´; o el Premio Herralde, del que fue declarado finalista en dos ocasiones: en 1999 con su primera novela, ´Bariloche´, y en 2003 con ´Una vez Argentina´.En 2007, mediante una votación convocada por el Hay Festival y Bogotá Capital Mundial del Libro, fue elegido entre los más destacados jóvenes autores nacidos en Latinoamérica. De entre los numerosos comentarios que ha merecido su obra, llaman la atención los elogios del ya fallecido Roberto Bolaño, uno de los escritores suramericanos que goza actualmente de más prestigio: "Ningún buen lector dejará de percibir en sus páginas algo que sólo se halla en la alta literatura, aquella que escriben los poetas verdaderos. La literatura del siglo XXI pertenecerá a Neuman y a unos pocos de sus hermanos de sangre". Por si no tenía poco con estas ´flores´, este mes ha ganado el premio Alfaguara de Novela con la obra ´El viajero del siglo´.Quienes le conocen aseguran que su capacidad oratoria parece no conocer límites. Es capaz de mantener largas y casi interminables conversaciones sobre cualquier tipo de temática. También dicen que Neuman, gran aficionado al fútbol y al Real Madrid, tiene todo para seguir triunfando en la literatura. Es joven y no huye de la sociedad que le rodea, un mal que acompaña a otros literatos. De hecho, es asiduo de los medios de comunicación, ya sea como columnista en periódicos o, incluso, como tertuliano en un programa de Antena 3. El futuro, aunque será siempre incierto, parece suyo.