Lunes, 20 de noviembre de 2017

Detectives del origen de las palabras

11/12/2008
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EFE MadridEn el castellano que hoy conocemos hay historia, hay política e intercambios que lo han hecho cambiar con el paso del tiempo. Y en algunos casos esos cambios son tan grandes que parece imposible descifrar la evolución que han llevado las palabras.Pese a todo, los catedráticos Lidio Nieto Jiménez y Manuel Alvar Ezquerra se propusieron hace más de veinte años resolver parte de este enigma y, como detectives, han logrado averigurar el origen y la evolución de 100.00 términos de nuestro idioma entre los siglos XIV y XVIII.El resultado de sus investigaciones es Nuevo tesoro lexicográfico del español, una gigantesca obra de once volúmenes y que en el caso de Nieto ha ocupado 21 años de su vida y en el de Alvar sólo cinco menos. Con la apariencia de diccionario, pero mucho más completo y extenso, permite bucear a través de las palabras. Así descubrimos, por ejemplo, que el término academia en 1499 se definía como "vn lugarete de Athenas, vna milla o media legua, donde estudió y enseñó Platón", en 1593 decían "el aula donde se lee y oie algunas ciençia o sciençias" y en 1609 se le llamaba academia a "la escuela uniuersal que llamamos vniuersidad".Para realizarlo, tomaron como punto de partida todo tipo de diccionarios, glosarios y repertorios realizados desde el siglo XIV hasta 1726, fecha de publicación del Diccionario de Autoridades de la RAE y que supone el comienzo de la lexicografía oficial.MultilingüismoRecorrieron bibliotecas, se pelearon con las diferentes transcripciones fonéticas de un mismo término y, en muchas ocasiones, tuvieron que tirar del hilo a través de otras lenguas como el latín, árabe, hebreo, portugués, gallego, vasco, catalán, francés, italiano, flamenco, alemán e inglés. Si nos pensamos que la globalización es cosa de nuestros días, el estudio de Nieto y Alvar demuestra que muchos siglos antes el movimiento de las lenguas entre países no eran un hecho aislado.Una época especialmente interesante y fructífera para el castellano fue el siglo XVI, coincidiendo con la mayor expansión del imperio español. Tal como resaltó el ministro de Cultura, que ayer presidió la presentación de esta obra, en aquella Europa "en constante movimiento, el español se convierte en lengua imprescindible para las relaciones diplomáticas, políticas y económicas".Nuevo tesoro lexicográfico del español cuenta con más de un millón de entradas y 10.500 páginas siendo la obra más extensa y completa en la materia. Tanto es así que será fundamental para el Diccionario Histórico que prepara la RAE.