Martes, 21 de noviembre de 2017

Descubren hablantes de lengua que se
creía extinta

01/05/2012
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Yaneth Andrea Ocampo Valencia, El TiempoLas palabras 'sirirí' (nombre de ave), 'meme' (indígena), 'colada' (receta de cocina) y 'cuncho' ( un poquito de algo) se usan en el Eje Cafetero y parte de la Cordillera Andina, éstas fueron aprendidas a los Umbra, civilización que se creía extinta hace más de 400 años.Guillermo Rendón, lingüista y profesor de la Universidad de Caldas encontró viva entre los departamentos de Risaralda y Caldas a mitad de 1.995, y solo hasta ahora hace público en su libro 'Lengua Umbra'.Según explica el profesor Rendón la cultura Umbra se encuentra en la zona rural de Riosucio y Quinchía, «cuando estaba adelantando la investigación llamada 'Caldas Rupestre', me encontré con un cacique quien me ayudó en la trascripción de un breve vocabulario, sobre los grabados encontrados. Terminada la sesión pregunté el nombre de aquella lengua que interpretaba, a lo que respondió: umbra».Después de encontrarlos, el investigador de la lengua umbra estuvo muy cerca de ellos para poder definir todas sus características, pero tuvo más problemas en su camino pues existían pocos registros bibliográficos sobre ellos. «Cuando busqué ayuda institucional para la investigación, me llegaron muchas observaciones de diferentes lugares donde me reiteraron que los Umbra no existían», afirmó el maestro.Apelando a la duda por este tipo de afirmaciones, Rendón escuchó un diálogo de la escuela bilingüe de Mápura, institución en la que enseñaba el cacique, «para aclarar mi inquietud le pregunté: ¿las lenguas umbra y chamí son lo mismo?, a esto me respondió que no, aclarando que, hablaba las dos lenguas», recordó el maestro. Por consiguiente para apoyar al maestro, los cabildantes y hablantes firmaron cartas dando fe de la existencia del descubrimiento.Los indígenas ocultaron su cultura y lengua, según Guillermo, por el miedo a los españoles, quienes prohibieron a su llegada todas las prácticas nativas, porque las consideraban impuras, así que los audaces aborígenes decidieron mantener viva su identidad en secreto.«El Umbra se habla en la actualidad. El habla es la razón primordial de las lenguas, pero la escritura es la encargada de prolongar su existencia, pues le impone normas de sintaxis, regula sus sonidos y las protege del olvido» y por estas razones se conservó.A diferencia del español que tiene 27 sonidos (fonemas), que al combinarlos crean la palabra; la legua Umbra cuenta con 123, que para hacer parte de un mensaje van ligados a los gestos y a las acciones.«Algunos de sus sonidos son tan primitivos que parece remitirnos a un poco antes de la vida de los homínidos, fase previa al hombre» indicó Rendón, quien sostiene que el significado de las palabras en Umbra, solo se puede entender si se tiene en cuenta su lenguaje corporal.Para Rendón la investigación representa una culminación, «significa recorrer en retrospectiva un universo poblado de sonidos significantes, que acompañaron la evolución de nuestra especie hasta la formación de una lengua estructurada» y agregó que, este descubrimiento reitera las raíces indígenas de los colombianos.«A través de este estudio se puede explicar la nasalidad de las personas del Eje Cafetero, y algunos sonidos recurrentes que se usan casi de manera inconsciente, como: '¿m?', para preguntar ¿qué? o 'mj' sonido con la boca cerrada que se usa de manera aprobatoria» explicó.Durante la exploración se comprobó que los españoles borraron esta cultura de la historia al ponerles un nombre nuevo. «Los Umbra llamaban 'ancer' a la sal y lo consideraban un mineral muy importante, y por esta razón los colonizadores quienes no tenían traductor decidieron bautizarlos Anser-mas, al descubrirlos», indicó Rendón.