Jueves, 28 de mayo de 2015

Consultas

LA PÁGINA DEL IDIOMA ESPAÑOL ofrece un servicio de consultas sobre la lengua castellana, atendido por un equipo de lingüistas y correctores de nuestro sitio y de la Comisión de Idioma Español del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (CTPCBA).

No se atenderán consultas sobre usos locales o regionales, sino solamente sobre el español de todos.

Como el número de personas que atienden este servicio es muy escaso, elegiremos diariamente cinco preguntas para contestar, entre aquellas que se consideren más útiles para la mayoría de los visitantes.

Si desea hacer una consulta, pulse aquí

P: Etimología de la palabra.
R:

Del latín respectus, 'atención, consideración'.
P: Sé que esta, este y sus plurales se escriben con tilde cuando reemplazan al sustantivo, pero ¿'estos' en algún momento se tilda?
R:
De acuerdo con la normativa vigente, se puede prescindir de la tilde en los pronombres demostrativos. Si usted opta por ponerles tilde, debe hacerlo en estos, ya que es el plural de este.  Los pronombres que no llevan acento escrito (y que nunca lo han llevado) son los neutros: esto, eso, aquello, que no presentan variación de número.
Ejemplos: Ten estos libros, ésos son novelas y éstos tienen cuentos breves. Esto es lo que debes hacer: ubícalos en los estantes y ordénalos alfabéticamente por autor. Aquéllos, que empiezan con el dígrafo ch, van en la letra c.  Éstos son fáciles de ordenar.
P: Significado de 'supletivismo'.
R:
Supletivismo designa la alternancia de bases léxicas distintas: hermano-fraternal; obispo-episcopal. Hay un número reducido de verbos que muestran supletivismo: ser (soy, era, fui...), ir (voy, iba, fui...). Es posible observarsupletivismoen la nominalización en casos en que la relación de la base y el término derivado se encuentra condicionada léxicamente (por etimología y diacronía). Por ejemplo: sarmiento proviene del latín sarmentus, y éste, a su vez, derivado del verbo sarpus.
P: ¿Es correcto decir: «espero estés bien» o debería decirse: «espero que estés bien»? ¿Se incurre en un caso de queísmo por omisión del que?
R:

No, no es un caso de queísmo, pues este no consiste en la eliminación de la conjunción subordinante que, sino en la supresión de la preposición que antecede a la conjunción cuando es exigida por el enunciado. Ejemplo: *Quedamos que no íbamos a discutir más por Quedamos en que no íbamos a discutir más; *Estamos seguros que colaborará por Estamos seguros de que colaborará.

Es adecuada la omisión de la conjunción que con algunos verbos que se construyen con subjuntivo en la oración subordinada (verbos de influencia y de deseo: esperar, desear, aconsejar, agradecer, exigir, pedir, permitir, recomendar, rogar, sugerir, suplicar, entre otros) siempre y cuando no aparezca un sujeto explícito en la oración principal: Le aconsejaron resolviera la situación cuanto antes, pero Sus padres le aconsejaron que resolviera la situación cuanto antes; Le rogué me dijera la verdad, pero Yo le rogué que me dijera la verdad; Espero estés bien, pero Yo espero que estés bien. No obstante, la omisión de la conjunción se observaba con mucha más frecuencia en el español antiguo que en el actual.
P: Quisiera saber cuál es la preposición correcta al utilizar la palabra obsesión. No tengo claro si debe usarse siempre la preposición ‘por’ o, por el contrario, si debe usarse la preposición ‘con’. Ej: 1. Tengo una obsesión con los gatos. 2. Tengo una obsesión por los gatos.
R:
El término obsesión se combina adecuadamente con las preposicones con, de, por.
El chico tenía una obsesión con las arañas. Su obsesión por el orden terminará enfermándola.
¿Por qué tendrá esa obsesión de volver a verla?
P: Quería saber si el plural de raíz lleva tilde en la i.
R:

Sí, raíces conserva la tilde del singular: raíz > raíces.

P: Quisierea saber sobre el origen y significado de la palabra saga.
R:

El DRAE (http://lema.rae.es/drae/?val=saga) le permitirá responder a sus dudas. O, si prefiere, el Clave (http://clave.smdiccionarios.com/app.php).

P: Quisera saber si se dice «colisiona con los objetivos» o «colisiona contra los objetivos».
R:

Ambas preposiciones son adecuadas.

P: Quisiera saber cuáles letras componen el abecedario castellano. Particularmente si las letras CH, LL y W forman parte del abecedario. Escuché a alguien decir que hay diferencia entre el abecedario español y el castellano.
R:

Los dígrafos ch y ll han dejado de ser considerados letras dígrafos. Están alfabetizados en las letras  c y l, respectivamente. La letra w no ha sufrido modificaciones. El alfabeto español suele llamarse también alfabeto castellano, aunque se prefiere el primer término y se reserva el segundo para referirse a la lengua española cuando se quiere distinguir de otras habladas también en España.

P: Quisiera saber la etimología de las palabras botica y boticario.
R:

Actualmente la palabra botica, casi totalmente sustituida por ‘farmacia’, se utiliza menos que a comienzos del siglo XX, aunque todavía en muchos lugares siguen denominándose así aquellas farmacias antiguas en las que, además de medicamentos industrializados, venden productos fabricados por el propio boticario. Como el alemán Apotheke ‘farmacia’ y como el francés boutique ‘tienda pequeña’, botica proviene del griego bizantino apotheké ‘almacén o depósito de mercaderías’. La primera referencia española de botica aparece en Calila y Dimna, en 1251, aunque en esa época el vocablo se refería a una tienda, como el catalán botiga. De botica procede también botiquín, que designa una caja de medicamentos, y en portugués botequim, que alude a un bar popular. Otra palabra estrechamente emparentada con botica es bodega, que proviene no del griego apotheké, sino del vocablo latino derivado de éste, apotheca, y que entró al castellano como abdega y al portugués como adega. En documentos de Navarra del año 1063, el bodeguero era llamado uotecarius. (Ricardo Soca:  La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras).

P: Quisiera saber si se puede decir: «me hube de caer».
R:
Hube es el pretérito perfecto simple de primera persona del singular del verbo haber. Está usado dentro de la perífrasis haber de + infinitivo, que equivale a tener que + infinitivo, aunque es de uso mucho menos frecuente que esta última. Es difícil encontrar un contexto en el que hube de resulte natural, pues tiene un matiz arcaizante. Su uso es exclusivamente literario, se emplea con el fin de sugerir un lenguaje arcaico.
P: Quería preguntar si es correcto el uso de la preposición ‘en’ en frases como: «en tener tiempo, envío el informe», «en poder, reservo la sala». Entiendo que es incorrecto, pero no soy capaz de encontrar información en la red al respecto.
R:
Usted pregunta por la preposición en seguida de infinitivo.
Revise las acepciones de en registradas el DRAE (www.rae.es=) y comprobará que ninguna permite usar en en lugar de de.
P: Continúa tus estudios en la Universidad X. Continúa con tus estudios en la Universidad X. Sigue tus estudios en la Universidad X. Sigue con tus estudios en la Universidad X. ¿Varía mucho la oración si coloco después de los verbos la preposición ‘con’? En diferentes textos es indiferente el uso de ‘con’. Sin embargo, quisiera saber cuál es lo correcto en el habla esmerada y cuál es el significado que le doy a la oración si coloco o no dicha preposición.
R:

Tanto seguir como continuar pueden usarse como transitivos (complemento directo de cosa sin preposición: continúa/sigue sus estudios) o como intransitivos (acompañados de un complemento encabezado por con: continúa/sigue con sus estudios). Ambos usos son adecuados. Con la acepción seguir/continuar = proseguir,  no se altera el sentido. Con otras acepciones de ambos verbos se expresan conceptos diferentes:  por ejemplo, seguir al niño (ir detrás del niño) /  seguir con el niño (ir junto, en compañía).

P: 1 ) Su definición en Diccionario de Autoridades (1726). 2 ) Si existe enlace para acceder al mismo.
R:

 

1) Diccionario de Autoridades - Tomo IV (1734)

INNOVACIÓN. s. f. La acción de innovar, mudar o renovar. Latín. Innovatio, que es de donde viene. MORG. Hist. de Sev. lib. 2. cap. 12. Para que a todos les conste la innnovación de los tales nuevos precios de cada día.

 
 
P: Dado que en el DRAE y en el DPD no hallé respuesta, consulto acerca de cuál es el modo correcto: «la seccional» o «el seccional». «Sección» es femenino, sin embargo, me ofrece dudas dado el uso corriente en textos académicos de «el seccional».
R:
El término seccional admite ambos géneros. Según el Diccionario de americanismos, el sustantivo es usado en algunos países de América como femenino (Colombia, Argentina, Bolivia, Uruguay, Chile) y como masculino (Argentina, Uruguay, Chile).
 
 
P: ¿Cuál es el error en la siguiente oración y por qué: «Los dejaremos aquí los diamantes»?
R:
El pronombre átono los es redundante. Cuando el complemento directo está en posición preverbal, debe duplicarse mediante el pronombre átono correspondiente: Los diamantes los dejaremos aquí; pero cuando está en posición posverbal, no: (Nosotros) dejaremos aquí los diamantes.
P: ¿Cuáles, de las siguientes oraciones, son correctas? (1) Lo que hay son distintos movimientos, (2) Lo que hay es distintos movimientos, (3) Los que vienen somos nosotros, (4) Los que vienen son nosotros. ¿Cuál es la regla?
R:

En una oración copulativa, si el sujeto y el atributo no concuerdan en número, el verbo concuerda habitualmente con el sustantivo en plural: Lo que hay son distintos movimientos. Los amigos son un tesoro en la vida. El peligro de la zona son las constantes y fuertes precipitaciones.

Si el atributo es un pronombre personal, el verbo ser concuerda con este: Su gente sois vosotros. Mi familia son todos ustedes. Mi mejor confidente eres tú / sos vos. La que se decidió fui yo. Los que gobiernan son ellos. Pero si el pronombre nosotros o vosotros es el sujeto de ser, y si el atributo fuera una oración de relativo en plural (los que, las que...), el verbo de esta concordaría también con el pronombre: Los que venimos somos nosotros. Los que hemos complicado la situación hemos sido nosotros. Las únicas que hablasteis fuisteis vosotras.

P: Quisiera realizar una consulta gramátical del siguiente enunciado en un juego de palabras: «Doy un número, el segundo le suma, el tercero le resta y el cuarto divide». La consulta específica es si la palabra ‘doy’ determina que la persona que establece el número en la secuencia de números ordinales, es la primera o si, en caso contrario, el enunciado correctamente escrito sería de la siguiente forma: «Doy un número, el primero le suma, el segundo le resta y el tercero divide».
R:

Del primer enunciado se entiende que quien da el número es el primer jugador. De todos modos, de manera inequívoca, puede expresarlo como: El primero da un número, el segundo le suma, el tercero le resta y el cuarto divide.

P: En mi entorno frecuentemente escucho oraciones como «ten a la mano esta brújula», «ten en la mano ese cuaderno para que espantes a ese mosquito». A partir de estas oraciones quisiera saber qué preposición es la correcta: ¿a o en la mano?
R:
Ambas, pero expresan significados difentes.
Ten a la mano esta brújula: ‘ten o mantén cerca de ti, a poca distancia, esta brújula’.
Ten en la mano ese cuaderno: ‘sostén o mantén ese cuaderno en tu mano’.
P: Tengo entendido que el adjetivo ‘mismo’ va acompañado de ‘que’. Sin embargo, en mi entorno he escuchado oraciones que no siguen la regla; tal vez sean excepciones. Por ejemplo: Tiene los mismos zapatos DE su padre. El examen sea los mismos días DE la última asesoría que se brindo. Tiene la misma conducta de su padre. ¿En esos tres casos, la preposición ‘de’ está bien empleada? Considero que debería ir ‘que’, puesto que estamos en una comparación.
R:

Lleva usted razón. La comparación  debe ir introducida por que: Tiene los mismos zapatos que su padre. El examen fue los mismos días que la última asesoría que se brindó. Tiene la misma conducta que su padre.