Lunes, 20 de noviembre de 2017

Catorce millones de personas estudian español en todo el mundo

13/02/2008

J.G.C. Madrid, ABCUn mapa de la lengua española, del vehículo en el que nos expresamos, comerciamos, emigramos y también en el que nos comunicamos en el ámbito global: tal es el alarde del «Atlas de la lengua española en el mundo», presentado ayer por la Fundación Telefónica. Se trata de un amplio estudio sobre la presencia del español en el resto del mundo, realizado en colaboración con el Instituto Cervantes y el Real Instituto Elcano, pero con la colaboración de Academias y otras instituciones, un equipo bajo la dirección de José Luis García Delgado.Entre las novedades que aporta este trabajo, firmado por Francisco Moreno Fernández y Jaime Otero Roth, destaca el recuento más real hasta la fecha de todos los hablantes. Entre los que tienen el español como lengua materna y los que lo estudiaron como lengua extranjera sumamos casi 500 millones de personas, exactamente 438 millones, sobre todo por el recuento de los 14 millones de personas que estudian español en todo el mundo. Es el mayor de nuestros activos a nivel mundial. Es la tercera lengua más hablada de las seis mil que dan voz al mundo.Con ese fundamento demográfico, el Atlas describe desde los datos más cuantificables hasta otros datos más sutiles y difíciles de diferenciar, como el uso en comunidades con otras lenguas nativas, desde las indígenas hasta las de países de la UE, sin olvidar la heredad del judeoespañol.Sobre el valor identitario de la lengua, habla en sus conclusiones el estudio. La lengua española es «un club» cuyo prestigio creciente influye no sólo en los mercados globales, sino también en los flujos migratorios que ven en el conocimiento del idioma un elemento determinante a la hora de elegir destino. Además, la procedencia del condominio lingüístico hispano reduce drásticamente los costes de integración.La creciente presencia del español en Brasil y Estados Unidos también tiene un capítulo destacado en el trabajo, así como la creciente incidencia de nuestro idioma entre los profesionales de la UE, que ven con su conocimiento abiertas las puertas de muchas oportunidades que inciden, como ya Martín Municio recontó hace años, en un 15 % del Producto Interior Bruto de España.El estudio se enmarca en un proyecto de análisis económico del que ABC ya adelantó sus bases el pasado domingo. Sus conclusiones pondrán en manos de nuestras autoridades y empresas una herramienta muy útil para aprovechar los recursos casi infinitos de nuestra cultura. El español es nuestro petróleo, como se suele decir, pero, según sentencia de Antonio Muñoz Molina, su desafío no es el inglés, sino la pobreza. Si el equipamiento tecnológico de la comunidad hispana fuera como el de la anglosajona, la presencia del español en la red se multiplicaría por tres.