Por Sergio Zamora
E
sta lengua también se llama castellano, por ser el
nombre de la comunidad lingüística que habló esta modalidad
románica en tiempos medievales: Castilla. Existe alguna polémica
en torno a la denominación del idioma; el término español
es relativamente reciente y no es admitido por los muchos hablantes bilingües
del Estado Español, pues entienden que español incluye los
términos valenciano, gallego, catalán y vasco, idiomas a
su vez de consideración oficial dentro del territorio de sus comunidades
autónomas respectivas; son esos hablantes bilingües quienes
proponen volver a la denominación más antigua que tuvo la
lengua, castellano entendido como 'lengua de Castilla'.
En los países hispanoamericanos se ha conservado
esta denominación y no plantean dificultad especial a la hora de
entender como sinónimos los términos castellano y español.
En los primeros documentos tras la fundación de la Real Academia
Española, sus miembros emplearon por acuerdo la denominación
de lengua española. Quien mejor ha estudiado esta espinosa cuestión
ha sido Amado Alonso en un libro titulado Castellano, español, idioma
nacional. Historia espiritual de tres nombres (1943).
Volver a llamar a
este idioma castellano representa una vuelta a los orígenes y quién
sabe si no sería dar satisfacción a los autores iberoamericanos
que tanto esfuerzo y estudio le dedicaron, como Andrés Bello, J.
Cuervo o la argentina Mabel Manacorda de Rossetti. Renunciar
al término español plantearía la dificultad de reconocer
el carácter oficial de una lengua que tan abierta ha sido para acoger
en su seno influencias y tolerancias que han contribuido a su condición.
Por otro lado, tanto derecho tienen los españoles a nombrar castellano
a su lengua como los argentinos, venezolanos, mexicanos, o panameños
de calificarla como argentina, venezolana, mexicana o panameña,
por citar algunos ejemplos. Lo cual podría significar el primer
paso para la fragmentación de un idioma, que por número de
hablantes ocupa el tercer lugar entre las lenguas del mundo. En España
se hablan además el catalán y el gallego, idiomas de tronco
románico, y el vasco, de origen controvertido.
Sergio Zamora B.
Guadalajara, Jalisco, México 1999
Éste y otros textos de Sergio Zamora pueden hallarse
en la web La Lengua Española
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