Sábado, 18 de noviembre de 2017

Arturo Carrera: movimiento poético
en Argentina es
«increíble»

06/08/2010

EFEEl poeta argentino Arturo Carrera consideró hoy que las nuevas tecnologías y la interacción que permiten están causando un «increíble movimiento poético» en su país que se extiende por toda la «América Platina: Argentina, Uruguay y Paraguay».Carrera (Pringles, 1948) señaló con «mucha alegría» en una entrevista con Efe que su país está viviendo «una ebullición poética», con muchos nuevos escritores que participan activamente en «muchos seminarios, lecturas, talleres y concursos» y que están marcados por «la interacción entre las distintas prácticas artísticas».El escritor, uno de los poetas más prolíficos y reconocidos del continente y que se encuentra en Montevideo para participar en el Festival Eñe América de Literatura, que congrega en Montevideo a más de 100 escritores de toda Iberoamérica en un inusual encuentro entre autores, libros y lectores, también resaltó el «riquísimo mundo poético» de los jóvenes autores españoles.«Antes no los veía yo, no aparecían en mi generación, o por lo menos yo no los leía, y ahora descubro cualidades excepcionales en nuevos creadores españoles, me parece hermoso», afirmó el autor de Escrito con un nictógrafo y Animaciones suspendidas.El escritor, premiado en numerosos festivales internacionales y profesor universitario, reconoció que este nuevo grupo de poetas, «gente de la cultura digital», ha aprovechado además «lo que se crea por Internet» para «hacer fluir la poesía».Carrera es actualmente presidente de «Estación Pringles», un centro de jóvenes traductores y artistas concebido como «una utopía realizable» ubicado en el corazón de la Pampa argentina para el intercambio, la puesta en escena y la articulación de propuestas artísticas.El autor, cuya última obra, Fastos, «un libro inspirado en los días felices», acaba de publicarse en Montevideo, reconoció que los poetas de ahora «como en todas las épocas», son seres «que viven en un interregno, y siempre se dice que hay que releerlos porque nadie los ha leído en primer lugar».«Los poetas están agazapados, en un lugar oscuro. El poeta que se cree que va a ser la estrella está perdido. Aunque sí sabemos que somos leídos y que tenemos un crecimiento como el de las piedras, imperceptible y secreto», afirmó.Para el escritor, «el poeta trabaja con el hueso del idioma, y por eso hay que recurrir a él, porque la poesía remite a esa idea de comprimir, de ser la concisión de lo extenso».Carrera reflexionó también sobre el lenguaje del poeta y su «enigmático modo de escribir».«Yo creo que el poeta obedece a la idea de la no pertenencia a la lengua común, sino a un idiolecto, que significa a una noción propia de una lengua propia», apuntó.Así, «lo importante para un poeta es construir, inventar un idioma, y no tanto pertenecer a un idioma o una lengua. Esa es la grandeza que puede quedar de un poeta, ahí reside, en la invención, en la creación».«Que al final uno se convierta en el único hablante de su propio idioma no es un problema, es una riqueza, pues se puede decir que hay algo nuevo que tocar. Uno entra a los poetas por la extrañeza, por no entender todo lo que dicen. Ese es el don que nos llama como un anzuelo», dijo el argentino.