Domingo, 19 de noviembre de 2017

«No se promociona a los autores que
escriben en español en Estados Unidos»

06/03/2008

Juan Luis Tapia, Ideal.es">

El gaditano Gerardo Piña Rosales ha sido elegido recientemente director de la Academia Norteamericana de Lengua Española, la más joven de estas instituciones en un país donde el español es una lengua en alza. Sustituye en el cargo al desaparecido Odón Betanzos, uno de los autores de referencia del ámbito hispano en Estados Unidos. Piña Rosales reside en Nueva York desde el año 1973 y es especialista en los escritores españoles en el exilio neoyorquino. El pasado año publicó 'Escritores españoles en Estados Unidos'. Además es presidente del Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos de Nueva York (Iberoamerican Writers and Poets Guild) y ha sido presidente de ALDEEU (Asociación de Licenciados y Doctores Españoles en Estados Unidos). La expansión del 'spanglish' –mezcla de inglés y español– y la evolución de la creación literaria hispana en Estados Unidos son algunas de las cuestiones a las que se enfrentará Gerardo Piña Rosales, desde una Academia que representa a los cuarenta millones de hispanohablantes que residen en los Estados Unidos.

–¿En qué estado se encuentra el español en Estados Unidos? –En un estado óptimo. Aparte del número, cada vez mayor, de hispanohablantes, se nota en los hispanos una mayor preocupación por hablar y escribir un español correcto. La salud del español en Estados Unidos dependerá, en gran parte, del acceso que tengan las nuevas generaciones de hispanos a estudios superiores. Sea como fuere, el español es la segunda lengua del país y hay zonas donde la lengua de Cervantes y García Márquez es mayoritaria. Dentro de unos meses el Instituto Cervantes publicará la Enciclopedia del Español en Estados Unidos, que dirige Humberto López Morales, secretario de la Asociación de Academias de la Lengua Española, en la RAE, obra monumental en la que un buen número de especialistas analizan el estado de la lengua y la cultura españolas en EE UU. –Se habla mucho en España de la importancia de la comunidad hispana en Estados Unidos, pero ¿qué importancia real tiene en esa sociedad donde impera lo anglosajón? –La importancia de la comunidad hispana en EE UU –no olvidemos que el último censo arrojaba una cifra de 40 millones– es real. Pero, de nuevo, siempre he dicho que no es suficiente con que nos cuenten, que lo importante es contar. Y para ello, el hispano, sin olvidar su lengua, su cultura, sus raíces, ha de participar en el proceso político estadounidense. Es muy probable que en estas elecciones presidenciales sea el voto hispano el que incline la balanza por un candidato u otro. Y llegará el día, no muy lejano, en que el presidente de esta gran nación sea de origen hispano. –¿Se puede hablar de una literatura española escrita desde Estados Unidos? –La Academia Norteamericana de la Lengua Española acaba de publicar mi Antología de escritores españoles en los Estados Unidos. En ella recojo poesía, cuento y selecciones de novelas de unos treinta escritores españoles que residen o han residido en EE UU. Como se trata de varias generaciones, desde los que llegan como exiliados, después de nuestra Guerra Civil, hasta los más jóvenes, en busca de puestos de trabajo en las universidades norteamericanas, es de esperar que las características de esta literatura sean variopintas. Lo que sí le puedo asegurar es que entre estos escritores hay algunos de primerísima calidad. Es una lástima que todavía no se conozcan o se conozcan poco en España las obras de Carlos Varo, José Luis Ponce de León, Fernando Operé, Ana María Fagundo, Carlos Mellizo, Víctor Fuentes, Carlos Perellón, Gonzalo Navajas y tantos otros. –¿Es un fenómeno real el 'spanglish'? –Sin duda. Es un fenómeno producto de la convivencia entre dos lenguas, una mayoritaria, el inglés, y la otra, minoritaria, el español. Es cierto que las lenguas son organismos vivos, que se alimentan unas de otras. Eso es positivo, pero el problema del 'spanglish' estriba en que el resultado de ese fatal encuentro no es una lengua sino una jerga, híbrida, espuria, por la sencilla razón de que las personas que lo emplean no tienen una conciencia lingüística, porque de lo que se trata es de comunicarse, de sobrevivir en un medio a veces hostil, inhóspito. El 'spanglish' disminuirá a medida que los hispanos tengan acceso a la educación, y gracias a ella puedan llegar a dominar bien su propia lengua y, por supuesto, el inglés. Otra cosa es el uso que del 'spanglish' puede hacer el escritor. Yo mismo lo he puesto en boca de mi Sancho, en mi historia, 'Don Quijote en Manhattan'. Letras hispanas –¿A qué cuestiones se enfrenta la Academia Norteamericana de la Lengua Española? –Como director de la ANLE, le puedo decir que nuestra Academia, la más joven de las academias del mundo hispánico, trabaja estrechamente con la Asociación de Academias de la Lengua y con la Real Academia Española. Nuestras comisiones colaboran en los trabajos que se realizan para la Nueva Gramática de la Lengua Española, el DRAE, el Diccionario Panhispánico de Dudas, el Diccionario Académico de Americanismos, etc... Nuestra Academia, con sede en Nueva York, se encuentra en el ojo del huracán: muchas de las formas anglicadas que aparecen en España o en países americanos las hemos visto 'nacer' aquí. A nosotros nos compete llamar la atención: a veces nos hacen caso, a veces no. –¿Se promocionan a los autores que escriben en español en Estados Unidos? –En grandes librerías, como Barnes and Nobles y Borders existen ya secciones dedicadas a libros en español. En ellas se presentan libros y se dan recitales de poesía. No creo que se promocione como se debería a los escritores que escribimos en español en EE UU. –¿Se puede hablar de una literatura española de Nueva York? –Sin duda. Es increíble –y así lo afirman varios críticos y escritores estadounidenses– cómo Lorca pudo captar en unos pocos meses la esencia misma de la ciudad. Para los escritores hispanos que residimos en Nueva York –tanto españoles como de otros países hispanohablantes– Lorca y su 'Poeta en Nueva York' son siempre referencias necesarias. Como también lo es José Martí. –¿Es conocida la literatura contemporánea española allí o se se le presta más atención a la hispanoamericana? –La literatura contemporánea española se conoce en EE UU, pero más bien en ámbitos universitarios. No se puede afirmar lo mismo de la población en general. Las obras llegan a un gran público cuando se han traducido al inglés. Valga el caso de Pérez-Reverte, quizá el escritor español más leído en la actualidad en EE UU. Lo mismo ocurre con la literatura hispanoamericana.